El dióxido de cloro es peligroso y no debe ser consumido como tratamiento contra la COVID-19

A lo largo de América Latina están apareciendo productos derivados de esta sustancia que se utiliza para desinfectar superficies. Varios gobiernos han emitido alertas contra su uso. El dióxido de cloro puede causar trastornos digestivos, cardiovasculares y renales, así como la muerte, si se consume o inhala. Por otro lado, los expertos de la OPS explicaron las declaraciones del director de la OMS sobre que no “existe una solución infalible” contra el COVID-19.

Las ciudades deben responder a la pandemia atacando la desigualdad e impulsando el desarrollo

El 90% de los casos de COVID-19 se concentra en las zonas urbanas del mundo. Más que en ningún otro entorno, la pandemia ha evidenciado en las ciudades las profundas desigualdades que imperan en el mundo de hoy. El titular de la ONU llama a garantizar que todas las fases de la respuesta a la emergencia aborden ese flagelo, dando prioridad a los sectores más vulnerables.