El consejero de Desarrollo Sostenible, José Luis Escudero, ha explicado que “la revisión de los planes de recuperación de estas especies era un compromiso adquirido desde el inicio de la legislatura para que pudieran reflejar la realidad actual de cada una de ellas como un compromiso de este Gobierno regional con la biodiversidad, de devolver la naturaleza a las generaciones presentes y futuras”.

El Diario Oficial de Castilla-La Mancha recoge hoy sendas resoluciones de la Dirección General de Medio Natural y Biodiversidad de la Consejería de Desarrollo Sostenible por las que se inicia el proceso de participación pública de los planes de recuperación y conservación de tres especies emblemáticas en la región: el lince ibérico, el águila imperial y el buitre negro en Castilla-La Mancha.

Como ha explicado el consejero de Desarrollo Sostenible, José Luis Escudero, “la revisión de los planes de recuperación de estas especies era un compromiso adquirido desde el inicio de la legislatura para que pudieran reflejar la realidad actual de cada una de ellas como un compromiso de este Gobierno regional con la biodiversidad, de devolver la naturaleza a las generaciones presentes y futuras”.

Como ha señalado, “es el momento de su revisión, para que cualquier ciudadano pueda aportar observaciones y opiniones que sean de interés para la conservación de las tres especies y sean debidamente tenidas en cuenta para promover a nivel regional la conservación de la naturaleza y la diversidad biológica”.

Según se recoge en ambas resoluciones, tanto el lince ibérico como el águila imperial ibérica se encuentran incluidos en el catálogo regional de “especies amenazadas” de la región y también en la categoría de “especies en peligro de extinción” en el catálogo nacional. Y por su parte, el buitre negro está catalogado como “especie vulnerable” en el citado catálogo regional de especies amenazadas por el riesgo de convertirse en una especie en extinción en un futuro inmediato si los factores adversos que actúan sobre ella no son corregidos.

Las tres especies cuentan con planes de recuperación en la región, “pero se hacía necesaria su revisión al haber transcurrido más de 16 años, cuando la situación de dichas especies en cuanto a población, distribución y zonificación o uso del territorio ha variado sustancialmente y se han producido modificaciones legales que inciden directamente en la conservación de las mismas que aconsejan la revisión de estas herramientas de planificación”, ha indicado el consejero. Además, sus propios planes recogían la necesidad de su revisión transcurridos cinco años desde su aprobación.

Poblaciones en la región

El consejero ha realizado un balance muy positivo de la situación de las tres especies mediante distintos programas europeos y también con el apoyo de fondos propios de la Administración regional. Así ha recordado que desde la puesta en marcha del proyecto Life Iberlince de 2011 a 2018, el objetivo “se ha conseguido con creces”, estableciendo dos zonas de presencia estable de lince ibérico en la región: Montes de Toledo y Sierra Morena-Campo de Calatrava. Y ha resaltado la importancia de su continuidad con la reciente aprobación del proyecto Lynx Connect.

En este sentido, en las áreas de reintroducción actualmente se encuentran asentadas un total de 31 hembras, 19 en el área de Montes de Toledo y 12 en el de Sierra Morena oriental. A lo que habría que sumar las ocho controladas en Sierra Morena occidental. Actualmente, la región cuenta con una población de lince ibérico cercana a los 200 ejemplares.

En cuanto al águila imperial, durante este tiempo la evolución de la población de águila imperial ibérica ha sido positiva con una tendencia clara al aumento de parejas, un proceso especialmente relevante en la región donde la especie ha ido recolonizando parte de su área de distribución histórica y se ha expandido hacia áreas de las provincias de Albacete y Guadalajara, donde no existían parejas reproductoras en 2003 y con indicios significativos de su presencia en Cuenca. Castilla-La Mancha ha pasado de contar con 55 parejas en 2003 a 262 parejas en el año 2019.

Por su parte, respecto al buitre negro Castilla-La Mancha es la región que acoge la segunda población más importante, prácticamente en su totalidad en la provincia de Ciudad Real. Las poblaciones de buitre negro en 2017 llegaron a 508 parejas en la región, duplicando su población desde la aprobación del Plan de conservación en el año 2003 (es una especie que se censa periódicamente porque sus poblaciones son muy estables). A pesar de la concentración de las poblaciones en esta provincia (97,5%), hay que resaltar el aumento notable de la población en la provincia de Toledo.

Estos datos, como ha señalado el consejero, avalan la bondad de las medidas, estrategias y actuaciones aplicadas de acuerdo con los Planes de recuperación y conservación de estas especies, aun así, por la experiencia y observación de su eficacia, es necesario evaluar y adaptar a la situación actual y definir su ámbito de actuación de acuerdo con la expansión y modificaciones en las posibles zonas de importancia para las especies.

“Es necesario recordar que las medidas de conservación adoptadas, tales como los esfuerzos en la lucha contra el uso ilegal del veneno en el medio natural, la conservación y seguimiento de las áreas de nidificación, la corrección de tendidos eléctricos, creación de muladares o la señalización de carreteras, han propiciado la espectacular recuperación experimentada por sus poblaciones en las últimas décadas, pero hay que seguir trabajando en la recuperación de las especies con la colaboración de todos”, ha finalizado.

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