De plástico, metal o madera, son muchas las opciones que hay en el mercado y muchos los detalles a tener en cuenta

Prácticamente ya estamos en verano, y el coronavirus ha llevado a mucha gente a plantearse la compra de una piscina desmontable para paliar el calor del verano y evitar que sus hijos vayan a lugares donde puedan contagiarse con el COVID-19 y para tener donde darse un remojón para sobrellevar las altas temperaturas del verano, por lo que este año mucha gente va a cambiar la estética de sus jardines, patios y terrazas. Estas piscinas pueden ser desmontadas durante el invierno y sus materiales y montaje son más sencillos que los de una piscina de suelo.

Vamos a hablar de los tipos de piscinas desmontables que se pueden elegir, porque hay varios materiales y tamaños, y también de las ventajas y accesorios que se pueden necesitar para la piscina. Esto de tener una piscina desmontable está al alcance de todo el mundo, y sólo tenemos que tener en cuenta algunos detalles.

Piscina desmontable

En términos de medidas para estas piscinas hay todo un mundo. Dependiendo del material tendremos unas formas u otras. En el caso del acero suelen ser rectangulares o redondas, las de plástico son redondas y las de madera en ambos sentidos. Hay muchos tamaños diferentes, muy pequeños para dos personas o para toda la familia. Obviamente, tendremos que hacer una comparación de materiales, medidas y precios para optar por la piscina desmontable más adecuada.

A la hora de elegir la medida hay que tener en cuenta cuántas personas hay en la casa y también el espacio disponible en el jardín. Primero debemos tomar las medidas del jardín y tener en cuenta la forma de la piscina para elegir la más adecuada. En las medidas podemos ver el diámetro pero también el peso que tiene.



Materiales de la piscina desmontables

Hay varios materiales disponibles en estas piscinas desmontables. Las de madera suelen ser las más elegidas, aunque su montaje requiere cierto trabajo y destreza. Son piscinas que aunque se desmontan suelen dejarse todo el año en el jardín, y también son muy decorativas gracias a los paneles de madera. Otras que también son muy duraderas son las de acero, que podremos tener en el jardín todo el año y difícilmente se estropearán por las intemperies de la época.

Las de plástico son bastante más baratos y fáciles de montar, pero la duración puede ser bastante menor que los anteriores. Tienen un forro plástico que es una lona en la que va el agua y suele ponerse otra para el suelo, para evitar que se estropee el plástico. Hay dos tipos, los tubulares, que tienen una estructura de acero, y los que son totalmente de plástico, que son sin duda los más económicos.



Piscina de plástico desmontable

Son piscinas que son desmontables pero se ponen permanentemente en el jardín, siendo más baratas que las normales en las que tenemos que enterrar todo. En este caso la piscina suele estar cubierta de madera, lo que le da un aspecto más bello y decorativo. Sin duda serán las más caras y difíciles de montar de las piscinas desmontables, pero pueden ser una buena elección si queremos una piscina para usar todo el año.

Accesorios en las piscinas desmontables

Al comprar las piscinas desmontables debemos tener en cuenta también los accesorios que necesitaremos. Hay revestimientos con lonas que imitan las texturas, con madera o plásticos para el exterior. El paquete básico suele ser la lona para el suelo y la depuradora, que puede ser de cartucho o de arena. La arena es la más recomendada por la calidad del filtrado y porque dura más tiempo. Si la piscina es alta también deberíamos comprar una escalera, que suele ser de acero galvanizado y lacado. También hay lonas térmicas para cubrir la piscina cuando no la usamos, que también ayudan a calentar el agua. Una lona de repuesto puede servirnos en caso de que se estropee la que tenemos.



Ventajas de las piscinas desmontables

Si todavía no sabe por qué debe comprar una piscina desmontable, estas son algunas de las ventajas que tienen. Es una forma de disfrutar mucho más de su jardín durante los meses de verano sin que su presupuesto se dispare. Son piscinas mucho más baratas que las que hay que construir excavando, que además tienen un alto mantenimiento durante todo el año. Si no queremos usarlas más allá del verano, podemos desmontarlas en casi todos los casos.

Estas piscinas son fáciles de montar, por lo que no tendremos que hacer obras ni buscar permisos para instalarla en nuestro jardín, algo que debería hacerse con las piscinas de suelo, lo que conlleva más gastos y pérdidas de tiempo. En este caso se trata de comprarlas e instalarlas fácilmente para disfrutar de un refrescante verano para toda la familia.


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